martes, 21 de agosto de 2007

El mejor camino







Frente a la violencia y el peligro, el hombre puede experimentar miedos, angustia y fobias. Pero la Biblia nos habla del cuidado y la protección de Dios. Él es fuente de fortaleza en momentos de angustia.

El Señor es mi pastor,
nada me faltará.
En lugares de delicados pastos
me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma; Me guiará por sendas
de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valles de sombra y de muerte,
no temeré mal alguno
por que tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mi en presencia
de mis angustiadores; Unges mi cabeza
con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia
me seguirán todos los días
de mi vida.
Y en la casa del Señor
moraré por largos días.

Salmo 23:1-6

Jóvenes Ungidos

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